Ceremonias de despedida, detalle a detalle

Cómo son las ceremonias de despedida organizadas por Agraïments? Qué elementos intervienen? Cómo se pueden preparar y estructurar? Este es el adiós que le ofrecimos a Ramon en un acto que reunió familia, amigos y queridos.

Todo el mundo está en su sitio y suena Aleluya, una melodía que ya es universal y, casi todo un himno. Entre los invitados, rostros con los ojos brillantes, alguna lágrima en la mejilla y un silencio generalizado que realmente genera una calma admirable. Con la melodía de Händel de fondo, se elevan globos hacia el cielo con la esperanza de que lleguen bien arriba y Ramon, tal y como le habría gustado, sepa que todos aquellos quienes quería se han congregado para dedicarle un acto en que se celebrará toda una vida, su vida.

Con la mirada puesta en un cielo de septiembre especialmente azul, damos, en primer lugar, la bienvenida a todos los asistentes. La de Ramon es una despedida como él había deseado: breve, humilde, intensa y digna de su persona. A pesar de ser una ceremonia al aire libre, cuenta con la participación de un sacerdote que ofrecerá la bendición cristiana. Antes de repasar el camino vital del difunto, iniciamos el acto de una manera muy especial: invitando a todo el mundo a cerrar los ojos, poner una mano en el Corazón y respirar profundamente durante unos segundos. La ceremonia ya ha empezado y hemos propiciado un entorno de paz y magia.

Palabras que abrazan 

“Cómo me gustaría que todo hubiera sido un sueño y hoy tan solo tuviéramos que pensar si hacemos paella o fideuá para comer. Lo siento, no os quería herir, ni dejaros huérfanos de padre, abuelo, esposo y amigo. Mi Corazón decidió pararse de golpe y os aseguro que no le había dado permiso”. Estas son algunas de las primeras frases que dirigimos a quién llora un ser apreciado que ya no está vivo. Les ofrecemos unas palabras reconfortantes a todos ellos. Les damos las gracias, de parte del difunto, porque seguramente es lo que él habría hecho. Y, cuando el amor ya inunda el espacio, abrimos la cajita de los recuerdos para celebrar y revivir, en este caso, el trayecto de Ramon.

Las palabras son, sin ninguna duda, uno de los elementos más importantes de las ceremonias que organizamos desde Agraïments. Con ellas, revivimos, rememoramos instantes, sensaciones, rincones, secretos, aromas y recuerdos que pensábamos que ya habíamos olvidado. Por este motivo, cumplimos una exhaustiva tarea de búsqueda de información y esto nos permite ofrecer despedidas en primera persona, personalizadas y con un sentimiento de proximidad que hemos aprendido gracias a la experiencia de las familias que ya han confiado en Agraïments. 

“Gracias por dejarme hacer de padre y de abuelo. Ha sido un lujo, un placer. Si queréis llorar, lloradme. Si queréis reír, reídme, solo os pido que no me olvidéis.” El recuerdo es el centro de la despedida. A lo largo de la ceremonia, viajamos a través de algunos de los escenarios que el protagonista había pisado. La sala de baile donde conoció a su esposa, la playa donde pasaban los veranos, el sendero que recorrieron en familia, el pueblo donde nacieron los padres o aquella villa que solían visitar y le había robado el Corazón. En el discurso de despedida, hay sitio para aquel grupo de compañeros de trabajo con quien compartía horas y horas, también para la asociación de la cual formaba parte activa y para la pandilla de amigos que se reunían cada sábado por la tarde. “Gracias a todos por quererme tanto, yo descanso en paz. Os he querido, os quiero y os querré”.

Melodías que acompañan 

Hay melodías que nos transportan a momentos concretos del pasado, verdad? Es por eso que desde Agraïments cuidamos de la música que sonará a lo largo del acontecimiento. Puede ser en directo, puede ser grabada o en cualquier otro formato. Desde entonces, aquellas notas musicales nos ayudarán a revivir algo más a quien ya ha partido. Ramon quería que en su adiós resonara la voz de Josep Carreras cantando aquellos bellísimos versos que dicen Oh, Dolça Catalunya… 

Una vez esta pieza musical ha abrazado el corazón de los presentes, es el momento de la liturgia. Un sacerdote católico, en este caso, ofrece la santa bendición al alma de Ramon. Unos minutos después, los primeros versos de Boig per tu indican que esta parte de la ceremonia ha finalizado.

Testigos en primera persona 

Nos gusta que durante el último tramo de la ceremonia, sean los familiares y los amigos los que tomen la palabra. A pesar de que no es siempre fácil dedicar unas líneas a quienes justo acaba de partir, desde Agraïments ofrecemos apoyo en este proceso, con el objetivo que quien lo desee pueda verbalizar lo que vive por dentro en un momento como este.

Nuevos formatos: el vídeo-despido 

Finalmente, antes de poner punto final a este acto de despedida, de encuentro, de recuerdo, vivimos uno de los instantes más intensos del acto: el vídeo. En los últimos años se ha extendido esta práctica en todo tipo de ceremonias, también en funerales. Nuestros servicios también incluyen la producción de una pieza audiovisual que repasa algunos instantes capturados en forma de fotografía o vídeo en movimiento que, seguro que ayudará a los presentes a mantener vivo el recuerdo.

Recopilación de recuerdos por escrito 

La despedida está a punto de acabar. Agradecemos a todo el mundo su presencia y solo rompen el silencio las notas de el Ave Maria de Schubert. Todo aquel quien quiera, puede escribir unas palabras en el libro que hemos preparado y hemos dispuesto en la salida del acto. De este modo, la familia podrá guardar también en forma de escrito algunos de los recuerdos que los más próximos quieran compartir. Porque compartir es vivir y vivir es compartir.