¿Qué te ofrezco?

Aparte de la propia ceremonia, que incluye los parlamentos, la música o la proyección de un audiovisual personalizado, mi tarea continúa.

La orientación emocional, la orientación de apoyo en el acompañamiento del luto y el asesoramiento en aspectos tanto logísticos como administrativos y financieros son también parte de mi trabajo.

Te puedo ayudar en

  • Organización de la ceremonia de despedida
  • Posibilidad de una ceremonia de homenaje pasado un tiempo de la defunción
  • Apoyo en el acompañamiento del luto
  • Gestiones administrativas “post mortem”, burocracia administrativa/bancaria
  • Preparación de la liturgia, visita a la familia, oratoria y despedidas
  • Música en directo (a convenir)
  • Música grabada
  • Imágenes y vídeos
  • Memoria digital del difunto (con posibilidad de incorporación del código QR)
  • Muerte digital (cierre de redes sociales)
  • Revisión y actualización técnica de las propiedades a la hora de tramitar la herencia

Un maestro de ceremonias

Es importante que este rito de despedida sea dirigido y gestionado por un maestro de ceremonias experto, que organice los pasos que se deben seguir para evitar el desamparo de la familia en un momento tan determinante.

A la muerte no se la espera nunca y la falta de planificación de este momento puede generar un problema.

Agraïments nace tanto de la necesidad del acompañamiento en un momento que nadie nos ha enseñado a prever como de la necesidad de un ritual alternativo al existente.

Amparar a la familia
en un momento difícil

Un adiós adecuado

¿Por qué es importante?

Todas las civilizaciones tienen rituales de despedida, fiestas que significan un paso más allá y que ayudan a la familia y a la comunidad a evolucionar emocionalmente.

En la liturgia de despedida, la familia se une para recordar al difunto y, en este homenaje, construye una fiesta en su recuerdo, en la que el ser querido es el protagonista.

El ritual del luto se construye en buena parte en función del último adiós. Un adiós adecuado, “tal y como a él le hubiese gustado”, es nuestra manera de rendir el último homenaje a aquella persona que nos abandona.

El ritual es clave para la familia, en tanto que hace partícipe de su dolor al entorno próximo y crea comunidad en un momento en el que puede encontrarse desamparada.

Un adiós adecuado es, pues,
un agradecimiento a la vida.